— La guía
Piercing, resonancia magnética y joyas: qué saber antes de la prueba
Piercing y resonancia magnética: por qué importa el metal, qué cambia con el titanio y cómo prepararte. Siempre decide el centro.
Tienes cita para una prueba y una duda en la cabeza: piercing, resonancia magnética y metal, ¿son compatibles? No eres la única. Tengas varios pendientes, un piercing en la nariz o un aro en el septum, suele ser la primera pregunta en cuanto llega la cita. La respuesta corta: el metal y la máquina de resonancia no se llevan bien sin precauciones, así que el equipo de radiología querrá saber de cada joya que lleves y, en muchos casos, te pedirá que te la quites. Aquí tienes por qué importa el metal, qué cambia (y qué no) con el titanio y cómo prepararte sin perder un piercing que te encanta.
¿Se puede hacer una resonancia magnética con piercings?
Depende del centro, del tipo de prueba, de la zona del cuerpo que se va a explorar y de la propia joya. Y esa decisión le corresponde al equipo médico, no a ti ni a tu piercer. Muchos centros piden sin más a todo el mundo que se quite todas las joyas de metal antes de entrar en la sala, piercings incluidos. Otros valoran cada situación de forma individual. Hay algo que es igual en todas partes: tienes que decirlo, a ser posible al pedir la cita y otra vez el día de la prueba.
Así que, si te preguntas si en una resonancia magnética el piercing puede quedarse puesto, la respuesta honesta es: solo si lo dice el equipo de radiología. Esta guía te explica las razones detrás de sus preguntas, para que llegues preparada y te ahorres el estrés de última hora.
Por qué importa el metal en una resonancia magnética
Una máquina de resonancia magnética utiliza un imán muy potente y ondas de radio para obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo. Eso es lo que la hace tan útil, y también la razón por la que el personal se toma el metal muy en serio. Hay tres motivos que se repiten.
- Atracción magnética. Algunos metales, llamados ferromagnéticos, son atraídos por el imán. Una joya que los contenga puede tirar o moverse, lo último que quieres en un piercing.
- Calentamiento. Las ondas de radio que se usan durante la prueba pueden calentar algunos objetos de metal, sobre todo los que están en contacto con la piel. Es uno de los motivos por los que te preguntan por aros, argollas y todo lo que forme un círculo cerrado.
- Artefactos en la imagen. El metal puede emborronar o deformar la imagen a su alrededor. Incluso un pendiente pequeño cerca de la zona explorada puede tapar justo lo que el médico necesita ver.
Cuánto pesa cada punto depende del metal, de la forma y el tamaño de la joya, de dónde está y de la máquina que se use. Es cosa de especialistas, y precisamente por eso la decisión le corresponde al equipo de diagnóstico por imagen.
¿Las joyas de titanio se pueden llevar en una resonancia?
El titanio de grado implante (ASTM F136) no es ferromagnético, así que el imán no lo atrae como puede ocurrir con algunos aceros o aleaciones con níquel. Es una diferencia real y una de las razones por las que el titanio se usa en medicina. Pero «no magnético» no significa automáticamente «se puede dejar puesto»: una joya de titanio también puede afectar a la imagen y, según la prueba, el equipo puede tener otras reservas.
Las joyas de Aurea son de titanio de grado implante y, aun así, no te diremos que sean «aptas para resonancia»: ninguna marca de joyas puede decidir eso por tu prueba. Nuestra guía de materiales explica las diferencias entre titanio, acero y otros metales si quieres saber exactamente qué llevas.
Dos cosas facilitan la conversación con el personal:
- Ten claro de qué están hechas tus joyas. «Titanio de grado implante» o «acero quirúrgico» ayuda mucho más que «plateado». Si no tienes claro qué modelo llevas, nuestra guía de tipos de joyas para piercing te ayuda a identificarlo.
- Menciona acabados y piedras. Un acabado en oro PVD, cristales o terminaciones decorativas pueden ser de materiales distintos a los de la barra: dilo.
Resonancia, radiografía, TAC y cirugía: qué cambia
Los piercings también cuentan en otras pruebas, por motivos distintos. La tabla solo da una idea general: las instrucciones que recibas siempre van primero.
| Prueba | Por qué importa la joya | Qué esperar |
|---|---|---|
| Resonancia | Imán potente y ondas de radio | A menudo: quitar todas las joyas de metal |
| Radiografía | El metal aparece en la imagen | Quizá: quitar las joyas cerca de la zona |
| TAC | El metal puede alterar la imagen | Quizá: quitar las joyas cerca de la zona |
| Cirugía | Seguridad en el quirófano | A menudo: quitar las joyas, pregunta antes |
La radiografía y el TAC no usan imán: ahí la cuestión es sobre todo la calidad de la imagen. Antes de una operación, los motivos varían: el equipo que se usa durante la intervención, una posible inflamación o, en los piercings de la boca, el acceso a la boca y las vías respiratorias, entre otros. Sea cual sea la prueba, pregunta al equipo en cuanto tengas fecha, para tener tiempo de organizarte.
Cómo prepararte para una resonancia con piercings
- Avisa al pedir la cita. Enumera todos tus piercings, incluidos los que se olvidan: ombligo, pezones, piercings íntimos, lengua, detrás de la oreja.
- Pregunta qué tienes que hacer. ¿Quitártelo todo? ¿Solo las joyas cerca de la zona que se va a explorar? ¿Aceptan retainers sin metal? Ten la respuesta antes del día de la prueba.
- Practica quitarte las joyas. Si nunca te has quitado una joya tú misma, pruébalo unos días antes, no en el vestuario. Nuestra guía sobre cómo cambiar o quitar un piercing te explica las joyas de rosca, threadless (push-pin) y clicker.
- Lleva un estuche pequeño. Una bolsita o una cajita limpia lo mantiene todo junto, incluidas las bolitas y cierres diminutos que se pierden con facilidad.
- Sé sincera el día de la prueba. Normalmente el personal repasa contigo un cuestionario de seguridad. Menciona cualquier joya que no hayas podido quitarte, en lugar de esperar que no importe.
Tus opciones para que el agujero no se cierre
La preocupación es lógica: algunos piercings se estrechan rápido cuando se quedan vacíos. Según tu situación, hay algunas opciones que puedes hablar con el centro y con tu piercer.
Piercings cicatrizados: quitar y volver a poner
En un piercing bien cicatrizado, quitarse la joya durante la prueba suele bastar. Algunos agujeros, como ciertos piercings de nariz o de cartílago, pueden estrecharse antes de lo que esperas: vuelve a ponerte la joya en cuanto te lo permitan, con las manos limpias. Si se resiste, no la fuerces: un piercer puede ayudarte.
Retainers sin metal
Los retainers de vidrio, PTFE o bioplast existen justo para mantener abierto un piercing sin metal. Algunos centros los aceptan; otros prefieren que no haya nada en el piercing. Pregunta primero y decláralos aunque no sean de metal. Un piercer puede ayudarte a elegir la talla adecuada y a colocarlo, sobre todo en un piercing que nunca te has cambiado tú misma. Nuestra guía de grosores y tallas te ayuda a apuntar antes tus medidas actuales.
Piercings recién hechos o en cicatrización
Un piercing de pocas semanas es el caso más delicado: quitar la joya puede ser difícil, el agujero puede cerrarse rápido y volver a ponerla puede irritar el canal que está cicatrizando. Avisa pronto al centro de que el piercing es reciente y habla con tu piercer en cuanto sepas la fecha. Juntos veréis qué es posible: un retainer sin metal, pasar por el estudio para quitar y volver a poner la joya o, si la prueba está programada con mucha antelación, esperar a que pase para hacerte un piercing nuevo. Después de la prueba, vuelve a tu rutina habitual de cuidados del piercing.
¿Y si un piercing no sale?
A veces un aro se atasca, una bolita está demasiado apretada o un piercing es demasiado reciente para abrirlo. No recurras a unos alicates ni lo fuerces a última hora: te arriesgas a dañar el piercing. Avisa al centro con antelación y acude a un piercer profesional, que normalmente puede quitar o cambiar la joya con seguridad. Si notas enrojecimiento, calor, hinchazón o supuración alrededor de un piercing antes o después de la prueba, nuestra guía sobre el piercing infectado te ayuda a saber cuándo ir al médico.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que quitarme los piercings para una resonancia magnética?
A menudo, sí. Muchos centros piden retirar todas las joyas de metal y otros valoran cada caso. Solo el equipo que hace la prueba puede decírtelo, así que pregunta al pedir la cita.
¿El titanio es magnético?
El titanio de grado implante no es ferromagnético, así que el imán no lo atrae como a algunos aceros. Aun así puede afectar a las imágenes, y la decisión de dejarlo puesto sigue siendo del equipo de radiología.
¿Puedo llevar un retainer de vidrio o plástico en una resonancia?
A veces. Los retainers de vidrio, PTFE y bioplast no contienen metal y algunos centros los aceptan, mientras que otros prefieren el piercing vacío. Pregunta antes y menciónalos el día de la prueba.
¿Se me cerrará el piercing durante la prueba?
Un piercing bien cicatrizado suele seguir abierto durante una prueba, pero algunos agujeros se estrechan rápido, sobre todo los recientes y ciertos piercings de nariz o de cartílago. Vuelve a ponerte la joya en cuanto te lo permitan y pregunta a un piercer si ya no entra.
¿Hay que quitarse los piercings para una radiografía o un TAC?
No siempre, pero pueden pedirte que te quites las joyas cerca de la zona que se va a explorar, porque el metal aparece en la imagen. Sigue las instrucciones que te den.
— Las piezas de esta guía
Resonancia magnética y piercing son, sobre todo, una cuestión de comunicación. Declara cada joya, pregunta qué espera el centro, prepara con tiempo tu plan para quitártelas o usar un retainer y sigue las instrucciones del equipo el día de la prueba. Un piercing siempre se puede arreglar después con ayuda de un piercer; en ese momento, lo que importa es la prueba.










